jueves, 19 de febrero de 2009

PAULA Y LA LAVADORA


Sentada en la mesa de la cocina, tomando un café y fumando su segundo cigarrillo, Paula pensaba que aquel día no tenía ganas de trabajar, quizás se lo tomara de descanso, a veces es muy bueno permitirse un dia de asueto. Lo único que había hecho era poner una lavadora.
Comtemplaba la colada dando vueltas, lavándose, y pensó que se solidarizaba con las prendas, mas bien, sintió que era la propia colada….. vueltas y vueltas, primero hacia la derecha, luego hacia la izquierda…. pensamientos, emociones y sentimientos se mezclaban, alguna vez despuntaba uno, al poco, otro….uf.
Ahora entraba un poco de agua:
“Bien! refrescará un poco este maremagnum….lástima, que poco dura….entra jabón, será capàz de limpiar todo?…..quizás debiera haber echado algo de lejia, (por cierto, habrá algun tipo de lejía para blanquear las manchas del alma?)…vueltas y mas vueltas, ahora a mas velocidad, (que cansado es girar asi)…que agobio, bueno, quizás con la entrada del suavizante esto sea mas llevadero….(este suavizante no produce los efectos que anuncia en su etiqueta, ay! de que me extraño? parece mentira que a estas alturas aun caiga en la trampa de la publicidad engañosa)….sigue girando, para, vuelve a girar y a parar…la puerta, puedo ver lo que hay fuera, ahí todo es estático! no gira!……¡POR FAVOR, QUE ALGUIEN ABRA LA PUERTA, QUIERO SALIR!!!!!!!!!!!!!