
La sigue, la persigue, es escurridiza, ha doblado la esquina, y, cuando cree que la ha perdido, asoma una mano provocadora, Paula sigue corriendo, la mira alejarse, a veces es gris, otras blanca, azul….de formas voluptuosas a veces y otras alargadas y estoicas.
Pero Paula sigue, no ceja en su empeño de atraparla, ahora sube una empinada cuesta y Paula cree que los pulmones le van a estallar, le falta el aire, pero sigue, la maldita sombra no se cansa nunca, ella tampoco, faltaria mas! Si se para a pensar igual se da cuenta que la forma y color de la sombra es subjetiva, pero no lo hace, solo sabe que ha de atraparla, tampoco piensa que sucederá cuando lo haya conseguido, si es que lo hace, que importa? Cuando llegue el momento ya se lo planteará, de momento lo importante es atraparla, sujetarla fuerte, exprimirla, ver lo que contiene (si es que contiene algo).
A veces, descansa en algun rellano poco comodo y piensa que igual es mejor dejarlo estar, pero ese pensamiento dura unos segundo, NO! hay que seguir, hasta donde? hasta donde la sombra la lleve.
Sigue y sigue tras ella, mira hacia arriba, quizas ese repechón la detenga, nada, se asoma a él y ve a la sombra deslizarse agilmente por una empinada pendiente, bien, ella tambien, tropieza y cae de cabeza, rueda por la pendiente, se rasguña, da igual, como puede se levanta y mira, la sombra acaba de girar a la derecha y se mete por un recoveco, alla voy, dice Paula, uf! esta muy oscuro, apenas la distingue, entonces la sombra cambia de color y se vuelve luminiscente, dobla otra esquina y salen a la luz, una en pos de la otra, a veces la sombra vuelve su rostro mofletudo y parece que dirige a Paula una sonrisa irónica, eso la enerva mas y hace que las fuerzas se le multipliquen, alla voy! piensa Paula, no importa hasta donde me lleve, y la sigue y la sigue…..
Será el destino de Paula, su karma, quien sabe, perseguir esa sombra…la Utopìa.
Pero Paula sigue, no ceja en su empeño de atraparla, ahora sube una empinada cuesta y Paula cree que los pulmones le van a estallar, le falta el aire, pero sigue, la maldita sombra no se cansa nunca, ella tampoco, faltaria mas! Si se para a pensar igual se da cuenta que la forma y color de la sombra es subjetiva, pero no lo hace, solo sabe que ha de atraparla, tampoco piensa que sucederá cuando lo haya conseguido, si es que lo hace, que importa? Cuando llegue el momento ya se lo planteará, de momento lo importante es atraparla, sujetarla fuerte, exprimirla, ver lo que contiene (si es que contiene algo).
A veces, descansa en algun rellano poco comodo y piensa que igual es mejor dejarlo estar, pero ese pensamiento dura unos segundo, NO! hay que seguir, hasta donde? hasta donde la sombra la lleve.
Sigue y sigue tras ella, mira hacia arriba, quizas ese repechón la detenga, nada, se asoma a él y ve a la sombra deslizarse agilmente por una empinada pendiente, bien, ella tambien, tropieza y cae de cabeza, rueda por la pendiente, se rasguña, da igual, como puede se levanta y mira, la sombra acaba de girar a la derecha y se mete por un recoveco, alla voy, dice Paula, uf! esta muy oscuro, apenas la distingue, entonces la sombra cambia de color y se vuelve luminiscente, dobla otra esquina y salen a la luz, una en pos de la otra, a veces la sombra vuelve su rostro mofletudo y parece que dirige a Paula una sonrisa irónica, eso la enerva mas y hace que las fuerzas se le multipliquen, alla voy! piensa Paula, no importa hasta donde me lleve, y la sigue y la sigue…..
Será el destino de Paula, su karma, quien sabe, perseguir esa sombra…la Utopìa.